Nitinol, el apodo para un tipo especial de metal que es muy fuerte y puede hacer muchas cosas. Para fabricar este metal, simplemente se combinan níquel y titanio para crear algo especial. Sigue leyendo para descubrir qué tan fuerte y útil aleación de níquel y titanio pueden ser.
La aleación de níquel y titanio es increíblemente fuerte y puede soportar mucho esfuerzo sin romperse. Esto la hace ideal para aplicaciones como aviones, autos e incluso dispositivos médicos. Es tan fuerte que puede ayudarnos a mejorar y hacer las cosas más seguras para las personas.
El níquel y el titanio forman una aleación con memoria de forma, o una aleación que puede "recordar" su forma. Si está doblada o torcida, volverá a enderezarse cuando se calienta. Es bastante útil en la producción de artículos como brackets para los dientes o stents para los vasos sanguíneos.
Como la aleación de níquel y titanio tiene algunas características especiales, se utiliza en diversos campos para diferentes usos. En medicina, se emplea en la fabricación de stents y cables de marcapasos, así como en implantes. Se utiliza en la industria automotriz en motores y sistemas de escape. En la industria aeroespacial, es comúnmente encontrada en piezas de aviones y naves espaciales.
La aleación de níquel-titanio es muy útil en la tecnología actual y emergente. Sin ella, muchas de las cosas que usamos todos los días no serían posibles. Por ejemplo, no tendríamos tantos dispositivos médicos para mantener a las personas saludables, ni autos y aviones seguros para conducir y volar.
Existen numerosas ventajas para el uso de aleaciones basadas en níquel y titanio en ingeniería. Un gran beneficio es que es increíblemente fuerte, puede soportar una gran cantidad de fuerza sin romperse. Así que si buscas resistencia y larga vida útil, elige esta. Otra ventaja es que el caucho es versátil y moldeable, por lo que puede ser fácil de usar.